sábado, 30 de marzo de 2013

¿Sin ducha?

Había una vez un chico llamado Bartolo que se fue con su mujer Adela al Sahara. Bartolo y Adela eran bajitos y tenían unas narices enormes. Recién casados, se fueron al Sahara de luna de miel, pero olvidaron contratar guía y reservar hotel. Cuando se iban a embarcar les robaron las maletas con toda la ropa menos unos rascadores de espalda y una toalla de colores.

Un loco que iba con ellos en el avión paró los motores cortando los cables y tuvieron que hacer un aterrizaje forzoso. Se quedaron en una especie de oasis, un lago con arboles cerca, donde iban los elefantes a ducharse y beber agua. Por suerte no les habían robado la bolsa con la comida, una manta, las cerillas y algunas otras cosas útiles. De comida tenían: 5 plátanos, 8 huevos duros, 3 peras, 4 manzanas y 12 huevos sin hacer, además de 3 termos con zumo de: naranja en el primero, de manzana en el segundo y de melocotón en el ultimo. Para cenar compartieron una manzana y un huevo duro, se taparon con la manta y se durmieron. Al día siguiente mientras Adela buceaba en el lago vio algo dorado y se acercó, lo intentó sacar, pero le faltaba aire de estar dentro del agua. Salió del lago, se comió una manzana, bebió un poco de zumo de naranja, reposó una hora y se volvió a meter al agua. Se llevó una rama larga y resistente para hacer palanca y sacó una bañera dorada, aunque le costó sacarla del agua lo consiguió. Mientras, Bartolo había estado mirando como dormía un elefante y tuvo una idea. Le pidió a Adela que le ayudase a subir la bañera al lomo del elefante. Cuando se hubieron metido en la bañera con los rascadores de espalda y la toalla despertaron al elefante, que en vez de echarse agua a él mismo les duchó.

Cuentos para reflexionar

Hola amig@s:
En esta entrada os voy a enseñar una cosa muy interesante. Unos cuentos para reflexionar muy bonitos. Para leerlos clicad más abajo.

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viernes, 29 de marzo de 2013

Noche de luna llena

Érase una vez un niño llamado Tom. Él quería ser astronauta de mayor, pero su padre quería que fuese pastor como él.

Un día al mes Tom sacaba a pasear a las ovejas. Las llevaba a un sitio precioso, un lago. En el lago solía haber cisnes y un botecito para atravesarlo. Alrededor del lago había una bonita pradera de hierba suave y varios manzanos. Tom solía tumbarse en la pradera, mientras las ovejas pastaban.

Ese día Tom se encaminaba hacia el lago, como todos los meses. Se tumbó en la pradera y soltó a las ovejas. Como había dormido poco, a Tom se le entrecerraban los ojos y antes de dormirse por completo echó una ojeada a la luna, que estaba llena.

A la noche soñó que era astronauta en la NASA y que subía a un cohete a cuadros y se sumergía en el inmenso espacio, negro como la noche. También soñó que su cohete orbitaba alrededor de la luna.

En su sueño él alunizaba en una cápsula y daba los primeros pasos del hombre sobre la luna.

Entonces despertó y pensó que había sido el sueño más bonito que había tenido nunca.

Cuando despertó aún era de noche, pero debía volver a casa ya, porque su padre le estaba llamando.

Antes de irse se dió la vuelta y miró hacia el cielo y le pareció que la luna le guiñaba el ojo.


                       FIN